Designación de herederos
La determinación y designación de herederos debe hacerse siempre para ahorrar problemas en las herencias y sucesiones. Si media testamento, será este documento el que los determine, sino se abrirá la sucesión abintestato y se designaran los herederos según la ley de sucesiones aplicable.
No siempre es tarea fácil, pues algún heredero puede haber premuerto y debe acudirse a la determinación del sustituto, designado o legal, en rama descendente, ascendente o colateral.
Para evitar problemas, conflictos e impugnaciones, debe hacerse aplicando de forma escrupulosa le ley sucesoria de las nueve existentes en España o el Reglamento Europeo.
Aceptación y adjudicación
Determinados los herederos, por designación o sustitución, estos pueden aceptar la herencia, pudiendo hacerlo a título de inventario, también pueden repudiar la misma, lo que provocará la sustitución o el acrecimiento de otros herederos.
Al renunciar o adjudicarse los bienes es vital un buen asesoramiento en herencias y sucesiones, planificando fiscalmente no solo los efectos inmediatos, sino previniendo ya sucesiones futuras.
También negociaremos si hace falta la adjudicación de acuerdo con los pactos alcanzados con otros coherederos, para una distribución no litigiosa.
Prevención
Voluntades anticipadas. Testamento vital.
Encuentran en nosotros, sus abogados en Barcelona, un profesional del derecho que sabe ofrecer buenos consejos en el momento apropiado. Nos gustaría conocerle y ganarnos su confianza, tal como lo hemos logrado con nuestros clientes durante estos últimos 20 años.
La sincera y confiada relación con nuestros clientes hace que logremos conocer a fondo su situación actual, de este modo les podemos ofrecer soluciones personalizadas y efectivas.
Anticipación
Otorgar Testamento
Todos, aunque de forma excepcional, necesitamos recurrir en algún momento a un abogado para asesorarnos o, más excepcionalmente, para interponer un pleito.
Nuestra experiencia y saber hacer como abogados en Barcelona nos permite afrontar con ventaja aquellos asuntos cotidianos que requieren la intervención de la justicia: problemas con la comunidad de vecinos, separación o divorcio, despidos, problemas laborales, adquisición de bienes, etc.
Habitualmente una simple consulta previa, pueden ahorrarle muchos problemas posteriores.